Waters of Patagonia tiene un sistema tan rústico para embotellar el agua del glaciar que parece increíble. Primero, Ian Szydlowski extiende trescientos metros de tuberías plásticas, como si estuviera preparándose para limpiar la piscina de algún vecino distante. Luego desenrolla una extensión eléctrica industrial, que es alternadamente amarilla o anaranjada, y la arrastra entre arbustos de bayas y un joven bosque de cipreses que se abre sobre un banco de arena que divide otro río aún sin nombre. Al conectar el generador, el agua es bombeada hasta una carpa blanca, que podría alojar a media docena de personas. O el doble, si se tratara de la clase de personas acostumbradas a dormir en este duro entorno. Pero en vez de bolsas de dormir, la carpa contiene decenas de miles de dólares en equipos de embotellamiento de alta tecnología. Un dispositivo italiano gira y tintinea mientras coloca las perfectas tapas a cada botella de medio litro de Crevasse Glaciar Water. Los productos son comercializados en boutiques, restaurantes y bodas exclusivas de todo el mundo.
Dicen haber recibido algunas ofertas preliminares de parte de empresarios chilenos. "Se nos han acercado algunas personas interesadas, que han visto en este proyecto la oportunidad que se abre de crear un nuevo foco de desarrollo para el sur de Chile".
Waters of Patagonia también ha desarrollado (y patentado) un plan sumamente original para explotar la historia. Empleando un procedimiento similar al de la datación del carbono (que, por ejemplo, permite calcular la edad de los fósiles de mamuts), Waters of Patagonia ha establecido un procedimiento científico para «fechar» el agua con relación a un período histórico particular. Tomando varias muestras, la compañía ha «mapeado» la edad de diferentes secciones del glaciar. Este procedimiento le permite vender botellas individuales de «cosechas» que datan de varios siglos atrás. Los aficionados a los vikingos pueden comprar una botella del siglo X. Los caballeros del Renacimiento pueden probar su cosecha con tanta facilidad como los devotos del Antiguo Testamento. ¿Quiere probar una cerveza Guinness preparada con agua del siglo XVIII y usar la receta original? Waters of Patagonia está a punto de ofrecer al mundo una emocionante nueva adición a la cocina y a la fabricación de cerveza: agua fechada. «Vamos a financiar la investigación de núcleos de hielo profundos, lo que se conoce como “testigos” o muestras, que brindan a los científicos un registro de las diferentes edades del hielo. Todo lo que les pedimos a cambio es que ellos compartan su información con nosotros», dice Ian Szydlowski como un filántropo de la ciencia.


