
No obstante, en varios portales de internet especializados en la venta de productos agroalimentarios gourmet, se pueden adquirir paquetes de dos onzas (57 gramos) del café por 43 dólares o unos 30 euros. Sus principales mercados son EEUU y Japón, aunque su consumo se ha ido extendiendo y ahora ya es posible encontrarlo en mercados europeos. Un café en Australia vende aproximadamente 4 tazas de este café a la semana a $ 48.00 dólares la taza.
Los sibaritas más atrevidos no se amilanan por estos precios, ni por el retorcido y para algunos inverosímil método de recolección y procesamiento de este café. "Las civetas son unos pequeños mamíferos, como gatos salvajes, que viven en estado salvaje en las plantaciones de las islas de Java, Sumatra y Célebes", continúa Jeffrey Susanto, "son unos animales muy listos: trepan a los arbustos del café y se comen sólo los mejores frutos".
No obstante, las civetas son incapaces de digerir estos granos y los acaban expulsando, no sin que antes las enzimas de su aparato digestivo hayan actuado ligeramente sobre el café, alterándole el sabor y el olor.

Este método es costoso, totalmente dependiente de las civetas y no está industrializado, lo que limita fuertemente la producción: se estima que en toda Indonesia apenas se producen unos 500 kilos de kopi luwak (por cierto, kopi es la palabra indonesia para café y luwak el nombre local del civeta) al año, a pesar de ser uno de los mayores exportadores de café del mundo.
En contraposición, una sola hectárea en un cafetal medio puede producir, dependiendo de la variedad y el año, entre 800 y 1.400 kilogramos de café al año.
Los orígenes de esta peculiar manera de producir café son inciertos y han ocasionado numerosas especulaciones y leyendas, aunque muchos conocedores en Indonesia dan por válida la teoría de que el kopi luwak comenzó a consumirse durante la dominación holandesa del archipiélago. Argumentan que los agricultores indonesios que trabajaban en los grandes cafetales de los colonizadores europeos tenían prohibido recolectar café de los arbustos para consumo propio y que, como última solución, optaron por recuperar los granos de los excrementos de las civetas. Aunque menores en número, también hay grandes detractores del kopi luwak, e incluso algunas personas que aseguran que el retorcido proceso de este café es falso y responde tan sólo a una estrategia de marketing.
1 comentario:
Alucino, trabajo con productos de gourmet y no sabía nada de eso. Gracias por la información, escarbaré un poco más
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