[...] Así lo afirma el biólogo e historiador natural alemán Josef H. Reichholf (en la foto) en su nuevo libro "Por qué los hombres se volvieron sedentarios", que hoy ha salido a la venta en las librerías de este país y en el que explica las causas de la revolución que dio lugar a la formación de pueblos y religiones.
El catedrático de la Universidad Técnica de Múnich considera totalmente errónea la teoría de que la humanidad empezó a cultivar plantas, abandonó la vida nómada y se estableció de manera permanente en un lugar determinado para alimentarse mejor.
Según el autor, el hombre no abandono la caza y la recolección por la agricultura por considerarla más segura, al contrario, le tomaría demasiadas molestias e incluso no se aseguraba la alimentación de la comunidad. Mas bien, considera que la agricultura surgió cuando hubo abundancia. De esta manera, cuando ya se tenía suficientemente cosas recolectadas el hombre comenzó a experimentar con los cultivos de alimentos y algunos derivados.
Reichholf llega a decir que la intención inicial no era hacer pan u otros productos con lo sembrado, sino fabricar cerveza mediante su fermentación basándose en que la humanidad siempre ha sentido la necesidad de alcanzar estados de embriaguez con drogas naturales que transmiten la sensación de trascendencia, del abandono del propio cuerpo. En ese sentido, subraya la importancia de los chamanes y brujos, que eran quienes conocían los efectos y la dosificación de esas drogas, desde el alcohol a los hongos, pasando por las plantas que se pueden fumar, cuyo uso tenía muchas veces fines rituales en ceremonias de carácter religioso.
Reichhold tiene una serie de libros ya publicados, muchos con títulos muy interesantes sobre la aparición del hombre, la evolución, animales y plantas, que se pueden encontrar en Amazon.
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