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miércoles, 13 de febrero de 2008

Nutrición infantil: niños sanos, adultos más sanos

Los primeros años del desarrollo de un niño tienen profundas consecuencias en él hasta bien entrado en la edad adulta. Sólo ahora los científicos están descubriendo el alcance auténtico de las repercusiones que tienen los primeros años de desarrollo en el bienestar de la persona adulta. Un proyecto europeo está recogiendo información que ayudará en la formulación de políticas en los años futuros.

A principios de este año, científicos de dieciséis países aunaron sus esfuerzos para comenzar a estudiar la relación entre la nutrición infantil y el desarrollo de enfermedades como la diabetes o las alergias en la edad adulta. Esta iniciativa ambiciosa es la primera de este tipo realizada en Europa con tan amplio alcance.


A la cabeza de esta iniciativa se encuentra la profesora Cristina Campoy Folgoso, quien opina que la programación de la nutrición infantil es una cuestión bastante reciente en el campo de la salud y la ciencia hoy en día. «Diferentes estudios muestran que la alimentación puede tener consecuencias a largo plazo en el crecimiento del niño y su salud durante el embarazo, la lactancia materna y la infancia. Asimismo, la alimentación puede influir en la aparición posterior de enfermedades», afirmó.


Financiado por la Comisión Europea, el proyecto EARNEST o «Early Nutrition Programming Project» tiene como objetivo ayudar en el desarrollo de políticas, campañas de información, documentos, guías y recomendaciones sobre los componentes nutricionales de los alimentos infantiles, para la mejora de las fórmulas de alimentos para niños. También colabora en el diseño de planes para prevenir y evitar los efectos negativos de la nutrición sobre el metabolismo.


Para lograr estos objetivos, investigadores del Departamento de Pediatría de la Universidad de Granada han comenzado a colaborar con otras 38 universidades y empresas de 16 países europeos. Sus esfuerzos combinados ayudarán a los investigadores a conseguir un entendimiento más sólido de los efectos de la nutrición infantil en la aparición de problemas cardiovasculares, diabetes, obesidad, alergias, fragilidad ósea, función de las neuronas motoras y aspectos de la conducta de los niños.


El proyecto EARNEST realizará ensayos clínicos aleatorios e intervenciones nutricionales durante el embarazo y la infancia, estudios prospectivos, estudios en animales, células y genomita. El equipo examinará también estudios sociales y económicos relacionados con la nutrición en las primeras etapas de la vida y su influencia en el desarrollo posterior de enfermedades.


Uno de los resultados que los científicos esperan obtener de este trabajo es desentrañar el mecanismo genético de enfermedades como la diabetes y obesidad. Se conoce que los niños alimentados con leche materna se diferencian en sus cinéticas de crecimiento de los niños alimentados con fórmulas comerciales. Estos niños ganan peso y altura fácilmente. «La obesidad es una epidemia mundial que va en aumento y tiene su origen, al menos parcialmente, durante el desarrollo del niño», explica la profesora Campoy Folgoso. Considerando estas consecuencias, uno de los propósitos del proyecto es estudiar si la alimentación con leche materna puede prevenir el riesgo posterior de obesidad. Los países que participan en el proyecto son Bielorrusia, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Países Bajos, Noruega, Polonia, España, Suecia, Suiza y Reino Unido.

viernes, 4 de enero de 2008

Nueva "pirámide alimenticia" para los adultos mayores


Expertos en salud modificaron una guía alimenticia para los adultos mayores que tenía casi una década de antigüedad, para hacerla más sencilla. Destaca las necesidades de personas de más de 70 años
En un artículo publicado en la edición de enero de Journal of Nutrition, la Pirámide Modificada para Adultos Mayores destaca que las personas ancianas deberían procurar consumir la cantidad suficiente de fibra, calcio y vitaminas D y B-12. La guía también resalta la importancia de hacer ejercicio regularmente y de ingerir una cantidad de líquido adecuada. Un grupo de investigadores de la Tufts University, en Boston, desarrolló originalmente la pirámide alimentaria para adultos mayores en 1999. Los expertos decidieron modificarla en respuesta a los cambios efectuados por el Gobierno federal a la Pirámide Alimenticia, que incluye un componente en internet, por el que la gente puede calcular sus necesidades alimentarias personales a partir de factores como la edad, el peso y los niveles de ejercicio. Dado que los norteamericanos mayores son generalmente más reacios a las computadoras que las generaciones jóvenes, los investigadores de la Tufts University crearon una nueva versión de su pirámide, que contiene más gráficos y subraya la importancia de ciertos nutrientes en esa población. "Los adultos de más de 70 años tienen necesidades alimenticias particulares", indicó en un comunicado la doctora Alice H. Lichtenstein, principal autora del informe. Las necesidades calóricas de los ancianos disminuyen a medida que se vuelven físicamente menos activos de lo que eran, explicó Lichtenstein. Dado que consumen menos alimentos, se vuelve aún más importante escoger comidas ricas en nutrieres, como las frutas, los vegetales, los lácteos descremados y los cereales integrales ricos en fibra. En la base de la pirámide se encuentran gráficos que destacan las actividades que muchos adultos mayores pueden realizar, como caminatas y natación. "El ejercicio físico regular está relacionado con un menor riesgo de enfermedad crónica y disminuye el peso corporal", lo que permite evitar los peligros relacionados con la obesidad, concluyó Lichtenstein.
Fuente: Reuters